Gaby Prado

Experience Design and Strategy Consultant

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Retrato de un buen diseñador UX

Sin entrar en el (ya cansado y nunca cerrado) debate “que es un UXer” me gustaría compartir mi visión de lo que hace un buen UXer, lo que en definitiva es lo mismo que define a un buen diseñador – de cualquier tipo y para cualquier medio.
Me gustaría comenzar aclarando que no veo “UX” como un trabajo, sino como un modo de vivir el diseño, y la vida en general (y creo que esto ya lo he dicho antes…)
Entonces, ¿cuales son las cualidades, rasgos o hábitos de un buen UXer?

#1 Es capaz de poder mirar su trabajo desde fuera y tener empatía.

Si somos los únicos usuarios de lo que diseñamos, entonces la empatía es algo natural y no hace falta mirar nuestros diseños con “otros ojos”. Sabemos todo acerca de nosotros mismos, ya sea consciente o inconscientemente.

Sin embargo, es increíblemente difícil conocer y entender de verdad a los demás. Sobre todo cuando te dicen una cosa (por ejemplo, en un test de usuarios) y hacen lo contrario (por ejemplo, con la tarjeta de crédito en la mano, solos en su casa enfrente de la pantalla de su ordenador, en el medio de un proceso de compra).

La capacidad de ponernos en el lugar de otros (tanto nuestros usuarios como nuestros clientes) lleva mucha práctica y esfuerzo. Pero cuando, a pesar de amar el diseño que has hecho, eres capaz de ver los fallos, las posibilidades, y sobre todo, ver tu diseño con los ojos de tu audiencia, ese es el momento en el que podrás realmente innovar, crecer.

Cosas que nos ayudan con este reto:

  • pasar mucho tiempo con usuarios
  • tomar parte de sesiones de critique (y no criticas del palo “eso no me gusta”) donde las opiniones vengan bien fundamentadas
  • escuchar atentamente a estas opiniones y si no hay fundamento, pedirlo.

#2: Poder (y querer) medir nuestro éxito

Un diseño molón queda muy bonito en un portfolio. Tener muchos seguidores y comentarios positivos en Dribbble mola mogollón. Premios de diseño son anecdóticamente interesantes. Pero lo que realmente cuenta es un diseño que cumpla (o mejor aún, supere) objetivos cuantificables y que además le haga la vida mejor al usuario.

Nuestro trabajo no acaba con entregar un diseño, unas specs, un flow al developer, al cliente, a nuestro jefe. Nuestro trabajo en realidad no debería acabar nunca. Porque una vez que ya hemos “cumplido con nuestra parte”, no sabremos si lo hemos hecho bien hasta que no sepamos si funcionó – más allá de un cliente o jefe satisfecho. Para eso, junto con el brief creativo, tenemos que exigir indicadores de éxito -cómo se va a medir.

Claro está, soy totalmente consciente que no siempre es posible, porque muchas veces nos pagan por “entregar”, pasamos al siguiente proyecto mientras alguien más construye (o cambia) lo que hemos diseñado, y nunca nos enteramos de qué realmente pasó con nuestro trabajo.
(NB: Por esto me está gustando tanto esto de estar “in house”, donde no sólo puedo, sino que debo seguir y medir cada proyecto hasta la publicación – o el roll-back, medir, analizar y volver a optimizar una y otra vez).

Medir no sólo nos dice si lo hemos hecho bien. Nos permite aprender de nuestros fracasos y mejorar.

#3: Tener una curiosidad insaciable

Un buen UXer nunca deja de preguntar ¿por qué?.

  • Pregunta a los usuarios, a su cliente, a sí mismo.
  • Cuestiona las razones, las motivaciones, los hábitos.
  • Cuestiona las herramientas y las técnicas.
  • Cuestiona comentarios y opiniones, metodologías y procesos.
  • Cuestiona a los gurús y las verdades absolutas.

La curiosidad puede dar paso a insatisfacción, y eso es bueno porque un diseñador satisfecho es un diseñador incapaz de superarse, de reinventarse, de innovar.

#4: Es tan analítico como visceral

La intuición es, en mi experiencia, nada más una reacción del cerebro poniendo a nuestra disposición una solución fruto de todo lo aprendido, habiendo sido filtrado, evaluado, procesado y organizado en una fracción de segundo.

Un buen diseño es como la buena cocina. La receta paso a paso es buena y necesaria para los principiantes pero la experiencia nos enseña que “una pizca de esto, un puñado de lo otro y al fuego hasta que tenga la consistencia adecuada” es de donde salen los mejores platos (y diseños)

Pero antes de tener una buena intuición, el buen cocinero (y el buen UXer) ha mirado, analizado, probado, errado, aprendido.

Y cuando nos enfrentamos a un problema complejo, la intuición es poco más que una hipótesis que debemos deconstruir y evaluar conociendo todas las implicaciones.

Un buen UXer no sólo tiene “intuición”. También sabe navegar datos para encontrar pistas para informar el diseño. Sabe analizar datos para medir el éxito. Y sabe “leer” a sus usuarios y sus clientes, y analizar y entender lo que no saben cómo expresar.

#5 Piensa en 360

Un buen UXer considera y evalúa no sólo lo obvio, pero también el contexto y todas las implicaciones posibles y tiene un enfoque totalmente “transversal”, uniendo y atando cabos, asegurando consistencia con otros diseños o piezas del sistema, rompiendo silos.

De hecho, un buen diseñador de UX tiende a pensar en ciclos, procesos, fases, sistemas.

El buen UXer considera desde implicaciones técnicas hasta el probable estado de ánimo del usuario, las expectativas, hábitos y motivaciones.

Y siempre, siempre piensa a medio plazo aunque ejecute a corto plazo. Toma en cuenta potenciales variaciones, expansiones o añadidos al diseño y así evita que lo haga sea obsoleto a la primera modificación.

 

Podría seguir un buen rato, pero de momento me quedo con esto.

No hablé ni voy a hablar de habilidades con un lápiz, Photoshop o HMTL. Porque eso se aprende fácilmente. Cualquiera puede aprender  cómo usar una herramienta pero, desde mi punto de vista, lo que realmente importa es lo demás – la manera de ver, pensar, de actuar.

Nuestro trabajo como UXers no comienza ni acaba con una entrega. Es un estado perpetuo expresado con cada cosa que hacemos, y cómo lo hacemos.

¿Y tú qué opinas?

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